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Legionelosis

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La enfermedad del legionario o legionelosis adquirió su denominación en 1976, cuando apareció un brote de neumonía entre los participantes de una convención de la Legión Americana en Filadelfia (EE. UU.)

 

El 18 de enero de 1977, los científicos identificaron una bacteria previamente desconocida, como la causa de la misteriosa infección de la enfermedad del legionario, bacteria que se denominó Legionela o Legionella pneumophila. Este nombre compuesto es un derivado de "legionarios" y de la afectación preferencial a los pulmones (produciendo neumonía).

La enfermedad tiene dos formas distintas:

  • La enfermedad del legionario es el nombre de la forma más severa de infección, que cursa con neumonía.
  • Fiebre de Pontiac que es una enfermedad más leve.

Se considera que de 8.000 a 18.000 personas sufren la legionelosis en los EE. UU. cada año. Algunas de ellas puede infectarse con la bacteria de la legionela y tener síntomas leves o no mostrar ni siquiera síntomas.

Las epidemias de legionelosis reciben una atención significativa de los medios de comunicación. No obstante, esta enfermedad generalmente aparece como un caso aislado, no asociado con ningún brote oficialmente reconocido. La epidemia normalmente aparece en el verano o a principios de otoño, pero los casos pueden suceder a lo largo de todo el año. Alrededor de un 5% a un 30% de las personas que sufren la legionelosis, fallecen.

Sintomatología
Los pacientes con legionelosis tiene normalmente fiebre, escalofríos y tos, que puede ser seca o con moco. Algunos pacientes tienen también dolores musculares, dolor de cabeza, cansancio, pérdida de apetito y, ocasionalmente, diarrea. Las pruebas de laboratorio enseñan que los riñones de estos pacientes no funcionan correctamente. La radiografía de tórax muestran frecuentemente una neumonía. Es difícil distinguir la enfermedad del legionario de otros tipos de neumonía simplemente por los síntomas; se necesitan otras pruebas para establecer su diagnóstico.
Las personas con fiebre de Pontiac sufren fiebre y dolores musculares y no tienen neumonía. Tardan en recobrarse de 2 a 5 días sin tratamiento.
El tiempo que transcurre desde la exposición del paciente a la bacteria y el comienzo de la enfermedad del legionario es de 2 a 5 días; para la fiebre de Pontiac, el plazo es menor, generalmente desde horas hasta 2 días. El inicio o recuperación es variable.


Diagnóstico
A pesar de su fácil crecimiento en los sistemas de agua, es bastante difícil de cultivar in vitro. Como consecuencia, la mayoría de los diagnósticos se basan en técnicas serológicas para detectar el aumento de anticuerpos. El diagnóstico de la legionelosis requiere una prueba especial que no se realiza de forma rutinaria en las personas que tienen fiebre o neumonía. Por lo tanto, el médico debe considerar la posibilidad de legionelosis con vistas a obtener las pruebas adecuadas. El esputo, el líquido pleural, los lavados bronquiales, y las biopsias o aspirados pulmonares se pueden examinar mediante inmunofluorescencia y con una modificación para espiroquetas de Dieterle.
Existen diversos tipos de pruebas. Las más útiles detectan la bacteria en el moco, encuentran antígenos de legionela en la orina o comparan los niveles de anticuerpos con la legionela en dos muestras sanguíneas obtenidas de 3 a 6 semanas.


Epidemiología
La legionela se pueden encontrar en diversos tipos de sistemas de agua. No obstante, la bacteria se reproduce en grandes cantidades en las aguas calientes y estancadas (32°-40°C), como las de ciertos sistemas de conducción de agua y tanques de agua caliente, torres de refrigeración y condensadores evaporativos de grandes sistemas de aire acondicionado y en los remolinos de agua de los balnearios.
Las personas de cualquier edad pueden contaminarse de la enfermedad del legionario, pero la enfermedad afecta más frecuentemente a las personas de edad media o mayores, particularmente a aquellos que fuman o tienen enfermedades crónicas pulmonares. Tienen también un riesgo superior las personas inmunodeprimidas por enfermedades como el cáncer, enfermedades del riñón que requieren diálisis, diabetes o VIH. Asimismo, tienen un alto riesgo aquellas personas que toman medicinas que suprimen el sistema inmunitario.
Los brotes de legionelosis aparecen cuando las personas han inhalado aerosoles que contienen agua (por ejemplo, los procedentes de las torres de agua para refrigeración de aire acondicionado, fuentes, aspersores de riego, duchas ) contaminados con la bacteria de la legionela. Las personas se pueden exponer a estos aerosoloes en casa, lugares de trabajo, hospitales y lugares públicos. La legionelosis no se transmite de persona a persona y no hay pruebas de infección de la enfermedad en los aires acondicionados de los coches o en las unidades de aire acondicionado domésticas.
Un brote de legionelosis tuvo lugar en julio de 2001 en Murcia, España, con 6 muertos y más de 600 afectados. El foco fue localizado en cuatro torres de ventilación: dos en El Corte Inglés, una en las consejerías de Sanidad y Agricultura, y otra en el palacio de San Esteban.


Tratamiento
La Eritromicina y el levofloxacino son los antibióticos actualmente recomendados para tratar a las personas que sufren la enfermedad del legionario. En los casos más severos, se puede utilizar asociada como un segundo medicamento la rifampicina. Están disponibles otras sustancias medicinales para los pacientes que no toleran la eritromicina. La enfermedad de Pontiac no requiere un tratamiento específico.


Prevención
Los fundamentos de la prevención de la legionelosis son el diseño y mantenimiento mejorados de las torres de refrigeración y los sistemas de conducción de agua —especialmente del agua caliente sanitaria—, para limitar el crecimiento y expansión de los microorganismos de la legionela.
Durante las epidemias, los investigadores de los departamentos de sanidad tratan de identificar la fuente de la enfermedad, hacen recomendaciones adecuadas de prevención y toman medidas de control, como la descontaminación de la fuente de agua. Las investigaciones actuales ofrecerán en el futuro otras estrategias de prevención adicionales.
La legionela es muy vulnerable a dosis altas de cloro. El soporte ferrico influye en su crecimiento, por lo que se consigue mediante el hierro de las tuberías de agua y es muy peligrosa en las alcachofas de las duchas, por eso es mejor que sean de plástico.